La etapa de la madurez en el ministerio
¿Por qué las personas participan en el ministerio?
¿Cómo es que Dios recluta líderes?
¿Cómo los desarrolla?
¿Cómo los evalúa?
"Aquel que es fiel en lo muy poco, y por lo tanto puede ser de confianza, también es fiel en lo mucho y puede ser de confianza en ello. Y aquel que viola la ley y la justicia en las cosas muy pequeñas, también hace lo mismo en relación a lo mucho". (Lucas 16:10).
Algunas actividades/factores de formación que ocurren durante la fase de la Madurez Ministerial son:
- Los desafíos de fe,
- Las perspectivas sobre la autoridad,
- El conflicto ministerial y
- La afirmación ministerial.
La fidelidad es la forma que Dios usa para medir la madurez en el ministerio.
¿Cómo realizas aquellos ministerios que se te asignan?
¿Los ves como si vinieran de parte de Dios y respondes con una actitud de gozo para servirle a Él?
¿Los ves como quehaceres que tienes que soportar o ejercicios que deben cumplirse con el beneficio del reconocimiento personal?
Con un servicio fiel viene una responsabilidad más grande. ¿Cómo luchar con ello?
Una persona madura va más allá de sus tareas asignadas. Siempre encuentra una manera de realizarlas.
Una responsabilidad mayor del liderazgo es la selección y el desarrollo de líderes potenciales. Los líderes maduros deberían abierta y deliberadamente desafiar a los líderes en potencia en sus necesidades específicas y oportunidades ministeriales. Una señal de peligro que señala a un líder estancado es la falta de entusiasmo para desafiar y reclutar líderes en potencia. Un líder en crecimiento, por otro lado, estimula el surgimiento de líderes potenciales.
Aquellos que tienen iniciativa, a menudo producen disturbios que alteran el status quo y amenazan a aquellos en autoridad sobre ellos. En el conflicto resultante, esa cualidad es pasada por alto.
Los líderes maduros necesitan reconocer el valor de esta cualidad y estar alertas hacia aquellos líderes emergentes que lo demuestran.
¿Estás reconociendo desafíos y tareas ministeriales regularmente?
¿Todavía estás dispuesto a aceptar nuevos desafíos y tareas, y estás reclutando a otros para esta causa?
Si no es así, puedes haber alcanzado un estado de estancamiento. Para poder avanzar, necesitas pedirle a Dios el entusiasmo fresco y renovado para el ministerio.
Mientras un líder en potencia se mueve en el ministerio, Dios desarrolla sus habilidades de liderazgo llevándolo a través de cuatro etapas.
(1) Entrada.
Es cuando Dios desafía al líder hacia el ministerio. Dos procesos son importantes aquí:
a. La tarea ministerial - Una tarea ministerial es una labor de parte de Dios que prueba la fidelidad y la obediencia de una persona para que use sus dones en una tarea que tiene un comienzo y un final, hay rendición de cuentas y evaluación. Provee una transición de la fase del Crecimiento de la Vida Interior a la fase del Ministerio Maduro Un deseo de agradar al Señor en una tarea ministerial es una señal de madurez. Las maneras que Dios usa para comenzar parecen ser por medio de tareas pequeñas. Conforme el líder responda a ellas apropiadamente, Dios le dará tareas de más y más responsabilidad. Pequeñas tareas ministeriales pueden ser indicadores iniciales del potencial del liderazgo en una persona. Así, Una tarea ministerial es una responsabilidad que se enfoca en el trabajo por realizar y sus efectos sobre el líder y aquellos a los cuales lidera.
b. El desafío ministerial. - Se enfoca en la aceptación del líder a su ministerio. Específicamente, es el medio por el cual un(a) líder potencial es dirigido por Dios para sentir la aceptación y la necesidad por una nueva tarea. Aunque no siempre comprendidas; las experiencias aceptadas, marcarán el camino para otras tareas en el futuro. Porque el estancamiento en el desarrollo de un líder está indicado por una declinada frecuencia de la iniciativa y la respuesta a los desafíos y las tareas ministeriales.
(2) Entrenamiento. Es cuando Dios desarrolla las habilidades y dones espirituales para mejorar la efectividad del líder.
Todos los líderes están siendo constantemente entrenados por Dios, pero no todos ellos aprenden del entrenamiento.
Para poder aprender, un líder necesita analizar momentos específicos en los cuales el entrenamiento formal o informal han tomado lugar.
Habilidades Ministeriales
Las habilidades ministeriales son actividades/factores de formación que consisten en la adquisición de una o más habilidades identificables, que ayudan al líder a cumplir una tarea ministerial.
- Habilidad de dirigir varios tipos de grupos pequeños.
- Habilidad de preparar materiales de estudio.
- Habilidad de implementar el cambio.
- Habilidad de relacionarse con sus superiores.
- Habilidad de manejo de conflictos.
- Habilidades de oratoria
- Habilidades de estudio
- Habilidades de comunicación.
- Habilidades de diseño de información escrita
Los líderes que se estancan revelan temprano un patrón común. Aprenden nuevas habilidades hasta que las pueden usar cómodamente, pero fracasan en buscar nuevas habilidades deliberada y habitualmente. Navegan sin dirección sobre su experiencia.
Descubrimiento de dones espirituales
Un don espiritual es una capacidad particular para canalizar el poder del Espíritu Santo en el ministerio.
Los líderes a tiempo completo en organizaciones cristianas a menudo manifiestan más de un don espiritual.
El grupo de dones se refiere a una mezcla de dones en la cual un don dominante es apoyado por otros dones. El grupo de dones de apoyo armonizan con el don dominante y ayudan para la efectividad.
Los dones normalmente aparecen en el contexto de los grupos pequeños o cuando un líder tiene una tarea ministerial.
Dones
Don de la exhortación.
Don de enseñanza
Don de sabiduría
Don de la palabra de conocimiento
"Semejante atrae semejante" Los líderes en potencia son atraídos intuitivamente a líderes que tienen los mismos dones espirituales.
"Tendencia de la dotación" Los líderes en potencia responden intuitivamente a los desafíos y tareas ministeriales que piden su don espiritual, aún si no son explícitamente conocidos.
La fidelidad en las tareas ministeriales y desafíos, junto con la respuesta apropiada a la prueba, guían hacia una esfera de influencia expandida. La fidelidad continuará para ser probada en cada nuevo nivel del ministerio.
La fidelidad en una pequeña responsabilidad es un indicador de una probable fidelidad en una responsabilidad mayor.
(3) Cultivar Relaciones. Es cuando Dios capacita al líder en su habilidad de relacionarse con las personas en maneras que les motive y sirva para influenciarles. También Dios le enseña cómo establecer los medios para llegar a realizar estas metas.
A la larga, los únicos que permanecen en el ministerio son las excepciones. El ministerio tiene problemas que fácilmente pueden desanimar a alguien—líderes laicos u obreros a tiempo completo—y los desánimos vienen de un número de fuentes. Aquellos que permanecen, han aprendido cómo Dios forma a un líder para la madurez.
Los siguientes cuatro problemas pueden ser barreras o puentes para el desarrollo del liderazgo:
a. El problema de la autoridad. Ocurre en el estado del aprendizaje relacional. Esto es particularmente cierto para el problema de la autoridad, porque los líderes necesitan usar la autoridad espiritual como una base de poder para sus ministerios. Los líderes que tienen problemas para someterse a la autoridad, usualmente tendrán problema para ejercer su autoridad espiritual. Este desafío ocurre a través de todos sus ministerios, volviéndose más hábiles conforme maduran como líderes. Cualquier persona puede someterse cuando las decisiones parecen correctas; pero cuando las decisiones parecen estar mal o cuando no hay sujeción es difícil, la sumisión es más probada cuando hay diferencias de opinión sobre asuntos cruciales.
"Los Diez Mandamientos de la Autoridad Espiritual"
1. Alguien que aprende la autoridad espiritual como base de poder para su ministerio, debe reconocer la fuente esencial de toda autoridad: DIOS.
2. La autoridad que Dios delega no le pertenece a la persona que la ejerce - Esa persona es solamente un canal.
3. El canal de la autoridad delegada es responsable ante Dios en cómo se ejecuta esa autoridad.
4. Un líder debe reconocer la autoridad de Dios manifestada en las situaciones de la vida real.
5. La sujeción a la autoridad significa que una persona está sujeta a Dios mismo y no al canal por el cual viene la autoridad.
6. La rebelión en contra de la autoridad significa que una persona no está sujeta a Dios, a pesar de que pueda parecer que esa persona está rechazando algunas manifestaciones impuras de la autoridad de Dios a través de un canal humano.
7. Las personas que están bajo la autoridad de Dios buscan y reconocen la autoridad espiritual y voluntariamente se someten a ella.
8. La autoridad espiritual nunca se ejecuta para nuestro propio beneficio, pero sí para aquellos que se someten.
9. Una persona en autoridad espiritual no tiene que insistir en la obediencia—esta es la responsabilidad moral del seguidor.
10. Dios es responsable de defender la autoridad espiritual.
b. El problema de la guerra espiritual
El líder debe aprender el sentido de la realidad espiritual (guerra espiritual) por detrás de la realidad física, así como depender del poder de Dios en el ministerio.
Las actividades de formación de la guerra espiritual se refieren a aquellos momentos en el ministerio donde el líder discierne que el conflicto en el ministerio es básicamente sobrenatural en su origen y esencia. El líder depende del poder de Dios para solucionar el problema de tal manera de que se demuestra y expande la capacidad de su liderazgo, particularmente su autoridad espiritual.
Todos los líderes necesitan de esta habilidad de discernir la realidad espiritual y la guerra espiritual en particular.
Algunos líderes tienen la tendencia de irse al extremo, culpando todo conflicto y problema a la guerra espiritual. Ven las fuerzas espirituales por detrás de toda realidad humana. Otros líderes están ciegos hacia la realidad espiritual y no ven las fuerzas espirituales por detrás de las acciones humanas. Las Escrituras ponen un balance entre estos dos extremos.
c. El problema de la barrera de estancamiento
Esta es la barrera del estancamiento. Los líderes tienden a no desarrollarse más una vez que han tenido habilidad y experiencia en el ministerio. Ellos pueden estar contentos con continuar su ministerio así como está, sin discernir la necesidad de desarrollarse más.
Normalmente un líder está inconsciente de su capacidad, hasta que Dios trae dirección a través de personas o eventos para animarlo hacia el desenvolvimiento. Vamos a mirar los desafíos de Dios.
d. El problema de la filosofía ministerial.
Se refiere a ideas, valores y principios que un líder usa como guía para las decisiones que tiene que tomar para ejercitar la influencia o para evaluar su ministerio.
Para influenciar y motivar a las personas, un líder debe aprender a relacionarse efectivamente con las personas. Debe aprender cómo trabajar dentro de las estructuras organizacionales existentes y crear nuevas estructuras para realizar el ministerio.
GRUPO DE SUMISIÓN
a. Alcances de autoridad.
La última meta en el desarrollo de la autoridad es ayudar a un líder a entender que la autoridad espiritual es la base de la autoridad primaria en la influencia del liderazgo. Esto no es para negar otras clases de autoridad como legítimas, pero sí para ponerlas en una perspectiva apropiada, la transición de la fase de la Madurez del Ministerio a la fase de la Madurez de la Vida está caracterizada por un progreso significante hacia este último objetivo.
b. Alcances relacionales.
En el primer viaje misionero con Pablo, Bernabé es un ejemplo de una persona que aprendió una percepción sobre la autoridad y una percepción relacional (vea Hechos 13). Bernabé había sido el mentor de Pablo desde el primer viaje de Pablo a Jerusalén como cristiano. Él colocó a Pablo dentro del liderazgo de la iglesia de Jerusalén (Hechos 9:27- 29) y presentó a Pablo a la iglesia de Antioquía (Hechos 11:25-26).
La percepción relacional de Bernabé fue que Pablo no necesitaba de una mentoría, estar subordinado o relaciones co-iguales; él necesitaba liderar. Esto llevó a un gran hombre a tener la voluntad de dejar sus posiciones y cargos y volverse en un “seguidor”
Bernabé reconoció la autoridad espiritual, reconoció a un líder con más capacidad que la suya y tomó los pasos necesarios para animar a ese líder en su llamado. Bernabé formó puentes en el problema de la autoridad, aprendió a referirse a Pablo de una manera diferente, y así ingresó al registro cristiano como alguien quien significativamente influenció en la historia misionera.
El problema de la autoridad le da importancia a cómo un líder se lleva con las personas, con sus líderes, con sus compañeros y sus subordinados. La influencia depende de la relación con la gente.
La habilidad para establecer relaciones y ver a Dios usándolas para realizar sus propósitos es un arte y una habilidad.
Si te preguntara. "¿Cuál es la más importante percepción relacional que has aprendido'" ¿Qué dirías? ¿Cómo la has aprendido? A menudo una percepción relacional viene como resultado de un choque de autoridad, una lección de sumisión o una crisis en el ministerio. Estas lecciones en las relaciones, sea que se aprendan negativa o positivamente, son puntos de pivote en la formación de un líder.
La más importante percepción relacional que yo he aprendido es que con los subordinados se debe ser muy cuidadoso en su corrección, al ejercer autoridad sobre ellos.
c. Conflicto en el ministerio
Se refiere a aquellos conflictos en el ministerio por los que un líder aprende tanto lecciones positivas como negativas acerca de la naturaleza del conflicto, maneras creativas para usar el conflicto, posibles maneras para resolver o anular el conflicto y respecto al conflicto como un medio de Dios para formar la vida interior de un líder. El entendimiento de estas lecciones en un líder puede afectar significantemente su liderazgo futuro.
Cuando las personas influencian a otras personas, el conflicto inevitablemente crece. Muchas de las decisiones que toma un líder afectan a otros. Estas decisiones usualmente se toman sin la previsión de una experiencia valiosa.
El conflicto es una herramienta poderosa en la mano de Dios y puede usarse para enseñar lecciones a un líder, que no aprendería de ninguna otra manera.
El conflicto en el ministerio, como conflicto general, prueba la madurez personal de un líder. Lo que realmente somos está siendo revelado en una crisis. La actividad/factor de formación del conflicto es importante, no tanto para aprender a solucionar un problema, sino por su valor revelado en el carácter. Lo que somos en el conflicto es mucho más crítico que lo que hacemos.
Una de las cosas más importantes para aprender del conflicto en el ministerio, así como se relaciona al grupo de la sumisión, es que a menudo es necesario. Es decir, las percepciones sobre la autoridad y lo relacional—originados en el problema de la autoridad—puede que nunca se aprendan lejos del conflicto.
Un líder podría dejar el conflicto en un ministerio exitosamente resuelto, parcialmente resuelto o no resuelto; pero es importante tener un final en los conflictos. De otro modo, será duro ver y aprender las lecciones necesarias.
Dios usa el conflicto para sus propósitos tanto en el ministerio del líder, como también en su vida personal. Es bastante difícil pasar por el conflicto, pero es peor aún pasar por el conflicto y no sacar provecho de él.
Los líderes en la fase de la Madurez del Ministerio deben aprender a sujetarse a la autoridad para aprender cómo usar la autoridad apropiadamente. Este proceso de aprendizaje envuelve percepción de la sumisión, reconocimiento de la autoridad de Dios y voluntad para someterse.
d. Oposición al liderazgo
Es un caso especial del conflicto en el ministerio.
Moisés enfrentó situaciones y oposiciones por todo su ministerio.
Un líder que experimenta oposición al liderazgo aprende por medio del conflicto con otros a someterse a Dios en una manera más profunda.
CICLO DE OPOSICIÓN EN EL LIDERAZGO
1. El líder tiene una visión (dirección) de Dios.
2. Los seguidores son convencidos de la dirección.
3. El grupo se traslada en la dirección dada.
4. El grupo experimenta persecución, tiempos difíciles o ataques de Satanás – es común la guerra espiritual.
5. Hay una oposición del grupo.
6. El líder es conducido a Dios para buscar afirmación, a pesar de las ramificaciones de la acción.
7. Dios se revela a sí mismo más lejos: Quien Él es. Que es lo que él intenta hacer. Él pone en claro que él libertará.
8. Dios se vindica a sí mismo y al líder.
La oposición al liderazgo prueba la perseverancia de un líder, la claridad en su visión y la fe. Esta actividad de formación es complicada.
Algunas veces en las oposiciones, las personas verdaderamente olvidan cómo fue la situación antes que la acción fuera tomada.
Aunque los seguidores pueden originalmente estar de acuerdo durante el transcurso de la acción, ahora culpan al líder por haberla tomado.
El éxito final de un líder viene con sus problemas.
Dios puede tener varios propósitos para las pruebas. Un líder puede estar fácilmente entusiasmado con un plan de acción y puede necesitar recordarse a quien finalmente responderá por el plan y su éxito. Dios usa las complicaciones en general para formar la madurez de la vida interior. Las oposiciones en el liderazgo es una forma de Prueba de Integridad, en la cual puede revelarse la verdadera motivación del líder.
(4) Discernimiento.
Es cuando Dios ayuda al líder a ver los principios espirituales que rigen un ministerio agradable a Dios. La madurez le dará una perspectiva adicional sobre el obrar de Dios en su vida. Este aprenderá acerca del uso del poder que desafiará cualquier actitud de confidencialidad en sus habilidades y dones, y forzarlo así a discernir los propósitos más esenciales del ministerio. El incremento de responsabilidades y la necesidad de ministrar efectivamente lo obligarán a aprender a depender de Dios y a poseer una fe más grande. La frase “bien hecho” de Dios, en la forma de afirmación ministerial, se esparce a través de toda esta fase. Esto anima al líder a esforzarse fielmente para con Dios.
El proceso de expansión personal involucra actividades de formación en el grupo del desafío: desafío a la fe, desafío a la oración, el desafío a la influencia; y el destino especial: la Afirmación del Ministerio.
Un líder debe prestar atención a dos amonestaciones concernientes a las actividades de formación de la guerra espiritual. No desestimar o sobrestimar la guerra espiritual detrás de cada situación. Dios dará el discernimiento necesario de acuerdo con la apertura del líder para aprender.
El discernimiento por sí mismo no es suficiente para tratar con la guerra espiritual. El líder también necesita poder
Este desarrollo toma lugar en un largo período de tiempo, a menudo de varios años. Es por lo tanto necesario dividir esta fase en tres subfases llamadas:
El ministerio inicial. Cuando Dios selecciona a aquellos que son fieles y los desafía con tareas y trabajos ministeriales. Un líder desarrollado responde y aprende a ejecutar las tareas fielmente. Este desarrolla algunas habilidades ministeriales en el proceso. Dios entonces les da nuevas tareas de mayor responsabilidad. Una buena respuesta del líder lo lleva a una nueva experiencia y a habilidades adicionales. La necesidad de hacer un trabajo responsable en el ministerio nos guía a darnos cuenta de la necesidad de expandir las habilidades ministeriales.
El desafío ministerial domina el proceso en la subfase del ministerio inicial y disminuye en la subfase del ministerio intermedio.
El ministerio intermedio. El líder en potencia ahora reconoce un don o dos y tiene algunas habilidades para ejercitarlos. Este se siente atraído hacia nuevos desafíos ministeriales y trabajos que le permitirán usar sus dones en formas más efectiva.
La mayoría de las habilidades son recogidas por medio de la experiencia, la observación y el autoestudio.
Tiene que ver con una experiencia que da alguna forma de afirmación, asegurando al líder que Dios continuará usándolo(a) en el futuro.
El ministerio tardío. El líder aprende lecciones sobre las relaciones, tanto en las etapas de aprendizaje relacional como en el discernimiento del desarrollo. Los líderes emergentes deben primero aprender a someterse. El conflicto en el ministerio requiere habilidades de discernimiento. El aprender a relacionarse en una buena manera en medio del conflicto, está cercanamente relacionado con el aprender a discernir los principios espirituales que rigen el ministerio. Para muchos líderes esta área del discernimiento espiritual es difícil de aprender, sin embargo, es crucial porque las relaciones saludables son esenciales para un ministerio saludable.
GRUPO DE PODER
a. Poder de dotación. Es cuando un líder usa un don espiritual específico que claramente demuestra el poder del Espíritu Santo.
b. Poder de la oración. Es un asunto era de autoridad espiritual.
c. Encuentros de poder. Se trata de momentos decisivos en que el Poder De Dios se manifiesta. Muchos líderes afrontarán algún día este tipo de poder especial. Involucra una situación de crisis en la cual hay una confrontación entre personas representando a Dios y las personas representando a otras fuerzas sobrenaturales. El asunto es el poder, y la credibilidad de Dios está en riesgo. Él la vindica en una demostración inusual de su poder.
d. Poder de la red. En el caso de Pablo y Bernabé podemos ver que Dios tiene la persona indicada en el lugar indicado, en tiempo indicado, para facilitar el ministerio de otros. Se trata de mentores usados por Dios u otros líderes maduros para llevar a cabo las metas para el líder de manera que perciba la importancia de las relaciones con otros líderes, y entiende cómo Dios obra a través de las personas en la red.
1. Desafío a la Oración.
Se refiere a aquellos momentos donde Dios recuerda al líder que él debe orar, a fin de tener un ministerio efectivo. Una auténtica respuesta del líder a este desafío producirá un crecimiento positivo que afectará el ministerio posteriormente. En forma similar, durante todas las épocas, Dios revela sus planes al líder, desafiándolos a orar respecto a la revelación y por lo tanto, involucrándole en los resultados.
El corazón del liderazgo es la comunicación entre Dios y el líder. Un líder debe conocer los propósitos de Dios para un grupo, antes de que el líder se comunique con ellos.
En el ritmo agitado del ministerio, frecuentemente se descuida la comunicación vital con Dios a través de la oración. La oración es uno de los aspectos principales “del ser”, y es constantemente enfatizada por Dios en esta fase "del hacer".
El desafío a la oración puede estimularse bajo la presión de las necesidades personales o ministeriales, pero su esencia es más la respuesta a estas necesidades. Esto es para recordar que la oración es un hábito necesario en el liderazgo, hábito que aumenta la comunicación con Dios y asegura la visión para el ministerio.
Si Dios te llama al ministerio, entonces El te llama a orar por ese ministerio.
El desafío para todo líder espiritual es ver la oración no como una carga sino como un alivio, un privilegio de estar completamente alegre.
2. Desafío a la FE
Se refiere a aquellos momentos en el ministerio cuando el líder es desafiado por Dios a dar pasos de fe en el ministerio, y ver la recompensa de Dios en aquellos pasos con la afirmación divina y el cumplimiento del ministerio. La fidelidad de Dios hace que aumente la capacidad del líder para confiar en Él y en el ministerio futuro.
El llamado de Dios a un líder hace que aumente su fe en el ministerio y es uno de los desafíos más fuertes que un líder tiene que enfrentar. Los desafíos a la fe casi siempre lo extienden a uno más allá de su presente entendimiento. Ellos no están restringidos a aquellos que tienen el don espiritual de la fe.
Los desafíos a la fe están directamente ligados a un ministerio efectivo. Los líderes son personas con visión dada por Dios, y una de sus funciones esenciales es la de inspirar a los creyentes con esa visión y esperanza. Los líderes no pueden cumplir esta función sin fe.
El desafío a la fe puede venir de una sola vez o poco a poco.
3. El desafío a la influencia
Se refiere a aquellos momentos en que un líder es inspirado por Dios para expandir su esfera de influencia. Una esfera de influencia se refiere al número de personas por quienes un líder dará cuentas a Dios. El desafío a la influencia puede venir a través de un aumento en extensión, intensidad o alcance de la influencia.
Un líder conscientemente no está para buscar expandir su esfera de influencia, como si cuanto más grande fuera mejor. Un líder está para responder al desafío de Dios de aceptar varias esferas de influencia a fin de encontrar la esfera adecuada de Dios para él.
Afirmación en el ministerio
Así como Elías, Claramente, tanto los líderes fuertes como los líderes débiles necesitan afirmación en el ministerio.
Los líderes con potencial entrenados para el ministerio a tiempo completo a menudo se desaniman y renuncian al ministerio.
La afirmación del ministerio es un tipo especial de tarea en el ministerio o experiencia a través de la cual Dios le da aprobación a un líder, resultando en un sentido renovado de los propósitos para el líder.
La visión, las pruebas y las promociones son fáciles de ver, pero el crecimiento verdadero en el discernimiento viene cuando un líder puede percibir la aprobación de Dios a través de las afirmaciones menos espectaculares como las expresiones humanas de aprecio y la satisfacción interior.
La afirmación del ministerio sirve como ánimo, pero también puede servir como confirmación de la dirección de Dios. La afirmación divina viene bastante a menudo, cuando un líder busca a Dios en un tiempo a solas, separa tiempo de ayuno y pasa días de oración a solas con Dios, esto produce la necesidad de afirmación. La necesidad de afirmación en el ministerio no es una señal de debilidad, pero sí es un anticipo de renovación y frescura que motivará el líder a un servicio mayor.
Dios frecuentemente usa la afirmación en el ministerio no sólo para establecer al líder, sino también para vindicar al líder delante de los seguidores.
1. ¿Cuál es el más reciente desafío ministerial que has aceptado? Describe los detalles de esta actividad de formación.
2. ¿Qué desafíos ministeriales has usado personalmente para atraer a otros líderes potenciales al ministerio?
3. ¿Cuál es la más importante y practica habilidad ministerial que tienes? ¿Cómo Dios ha desarrollado esa habilidad en su vida?
4. ¿En qué punto del desarrollo de la dotación se encuentra? Señale en dónde cree que se pueda encontrar.
Paso 1 - Experiencia ministerial.
Paso 2 – Descubrimiento de don.
Paso 3 – Incremento en el uso de ese don.
Paso 4 – Efectividad en el uso de ese don.
Paso 5 – Descubrimiento de otros dones.
Paso 6 – Identificación de la mezcla de dones.
Paso 7 – Desarrollo de un grupo de dones.
Paso 8 – Convergencia.
5. Recuerde, las 4 principales etapas del desarrollo de la fase de la Madurez del Ministerio no son sólo importantes para que ud. entienda cómo Dios está desarrollándolo como líder, sino también le van ayudar a seleccionar y ayudar a nuevos líderes en sus ministerios.¿Por cuál de las siguientes 4 etapas Ud. cree Ud. que Dios le está llevando en este tiempo? ¿Está Dios dándole percepciones personales o para que usted pueda usar con líderes emergentes en su ministerio? Determine cuál etapa es más importante para Ud. en forma personal y cuál cree que es más útil para ayudar a los líderes emergentes en sus ministerios.
La etapa de entrada.
La etapa de entrenamiento.
La etapa de aprendizaje relacional.
La etapa de discernimiento.
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