Dirección en el Liderazgo

La dirección es uno de los elementos cruciales del liderazgo. La necesidad de dirección ocurre a lo largo de la vida de un líder.

Señalar la dirección que Dios usa en la formación de un líder para este aspecto crucial del liderazgo.

El desarrollo de la dirección es complicado y delicado. Dios debe enseñar a un líder a discernir la dirección sin frustrar su iniciativa personal. El líder hace esto mientras que Dios está creando un compromiso en el líder para seguir su dirección y le enseña a tener un sentido especial de la responsabilidad para la toma de decisiones. Esta no es una lección que se aprende de un día para otro. Se da lentamente por medio de muchas actividades de formación sobre un período de tiempo extendido, incluyendo varias fases.

Especialmente para los jóvenes líderes emergentes, Dios frecuentemente trae líderes sabios y experimentados que dan consejos oportunos ya sea por contacto divino o por un mentor.

CONTACTO DIVINO

En el momento correcto Dios trae lo que es necesario dentro de la vida del desarrollo de un líder para inspirar, explicar la verdad o para dar dirección. Esto podría ser a través de un folleto desafiante o algo que explique alguna verdad, podría ser también un libro de nuevas perspectivas o una persona que será grandemente usada por Dios en la vida de un líder.

Un contacto divino es una persona a quien Dios lleva en un momento crucial durante una fase de desarrollo, para afirmar el potencial del liderazgo, para animar el potencial del liderazgo, dar dirección en un asunto especial, dar percepciones que ensanchen al líder, para desafiar al líder hacia Dios o para abrir una puerta de oportunidad ministerial. BERNABE LO FUE PARA PABLO.

Los contactos divinos están a menudo entretejidos dentro de las vidas de los líderes y reaparecen en momentos cruciales. Algunas veces la relación es mutua, y cada uno ayuda al otro a la vez.
A menudo una frase o un mensaje es una clave en el momento preciso. Años después, puede venir a aclararse cómo en un momento dado alguien fue especialmente usado como un contacto divino.

MENTORES

Dios ha dado a algunas personas la capacidad y el corazón de ver el potencial del liderazgo, y de tomar la acción privada y personal de ayudar en el potencial de la formación de un líder. Esta acción usualmente se vuelve una forma de dirección significativa para el potencial del líder. La mentoría se refiere a la formación donde una persona con una actitud dadivosa, de servicio, y animadora, el mentor, ve el potencial de liderazgo en una persona a ser desarrollada, el aprendiz, y es capaz de promover, o de otro modo, influenciar significativamente al aprendiz a lo largo de la realización del potencial

La actividad de formación como mentor se refiere a la formación y el resultado de una persona que ayuda a un líder potencial.

No todos son aptos para ser mentores. Los mentores son personas que pueden fácilmente ver el potencial en una persona. Pueden tolerar errores, precipitaciones, ofensas, etc., para ver el potencial desarrollarse.

Tienen visión y habilidad para ver el camino y sugerir próximos pasos que un aprendiz necesita para su formación. Usualmente tienen una combinación de dones que influyen o estimulan los dones espirituales tales como: misericordia, dar, exhortación, fe y palabra de sabiduría.

Un mentor es alguien que ayuda a un aprendiz en maneras muy prácticas: 
- dando consejo oportuno que anima al aprendiz; 
- arriesgando su propia reputación para apoyar al aprendiz; 
- conectando al aprendiz con los recursos necesitados; 
- modelando y poniendo expectativas que desafían al aprendiz; 
- dando folletos, cartas, libros, u otra información literaria que abra perspectivas para el aprendiz; 
- cooperando financieramente, algunas veces sacrificialmente, para avanzar en el ministerio del aprendiz; 
- co-ministrando para aumentar la credibilidad, el estatus, y el prestigio del aprendiz;
- al tener la libertad de permitir y aun de promover al aprendiz más allá del propio nivel de liderazgo del mentor .

El líder emergente que tiene un mentor sabio en los primeros pasos en el ministerio es afortunado. La dirección de Dios a través de un mentor puede dar un cambio de vida. Esto puede acelerar la actividad de formación y poner normas que permanecerán de por vida.

Las actividades de formación de la preparación negativa pueden incluir: Problemas en las relaciones de un matrimonio, una crisis en el trabajo o ministerio, conflicto con otros obreros cristianos, descontento con la vida interior o el papel presente, dificultades con los niños, condiciones de vida duras, enfermedades debido a las condiciones del clima geográfico, aislamiento y restricciones de límite que frustran el desarrollo de la esfera de influencia.

Los líderes emergentes necesitan aprender a distinguir entre la fe presuntuosa y la palabra situacional de Dios sobre la cual puede basarse la fe.

En decisiones importantes, el actuar sin consultar a Dios. actuar o escoger una alternativa humana, en vez de hacer algo que Dios ha señalado. Son errores de lote Dios se vale para formarnos.

En toda una vida ministerial habrá tiempos cuando un líder necesitará reafirmación de Dios de que el ministerio es relevante y vale la pena, y es cuando de hecho la vida está contando hacia los propósitos de Dios. Esta reafirmación (normalmente esta necesidad es interior) infundirá nueva vida dentro del líder.
Ocasionalmente, esta afirmación se da exteriormente como confirmación para los creyentes de que el líder de veras tiene autoridad espiritual.

Las afirmaciones divinas vienen a través del arreglo soberano de las circunstancias, que pueden ser una voz interior u otra revelación directa, un sueño, una visión, una visitación angelical, una palabra profética, una señal milagrosa, o un sentido del testimonio de la bendición de Dios en la vida (José en Génesis 39:2-3, 21-23.) La dirección para mantenernos en lo que estamos haciendo, probablemente tendrá la afirmación divina.

Actividades de formación diversas
a. Actividades literarias. 
Se refieren al medio que Dios usa para enseñar lecciones a los líderes en sus propias vidas a través de los escritos de otros. La habilidad de aprender lecciones vistas en la vida de otros es un aprendizaje vicario. Muchos líderes de alto nivel son conocidos por leer ampliamente y por su capacidad de aplicar las lecciones a sus propias vidas. La habilidad de hacer esto siempre causa cortos circuitos en los años que se lleva uno para aprender las mismas lecciones a través de la experiencia personal.

Las biografías que revelan la formativa de Dios en los líderes, son un recurso fundamental para esta actividad de formación. Las biografías de líderes deberían ser una parte regular de la dieta literaria de uno.

Las actividades de formación por medio de la literatura no son un requisito de la espiritualidad (enfatizarla parece indicar esto). Pero en países donde los recursos literarios están fácilmente disponibles, Dios a menudo los utiliza grandemente para apresurar el desarrollo de líderes emergentes. Por tanto, los líderes emergentes deben cultivar el ejercicio de la lectura y esperar que Dios les encuentre en maneras especiales a través de la lectura.

Las actividades de formación por medio de la literatura son menos frecuentes (en totalidad) con líderes en estancamiento.

b. Actividades de la Palabra

Una característica esencial del liderazgo es la habilidad de recibir la verdad de Dios. Es esencial para edificar la autoridad espiritual como base de poder—la influencia primordial de un líder piadoso. También obtener dirección para el ministerio es parte integral de la metodología de un líder. Los líderes grandemente usados por Dios han demostrado un amor hacia la verdad. Ellos estudian las Escrituras para alimentar sus propias almas, así también como para ayudar a quienes ministran.

Es un ejemplo en el cual un líder recibe una palabra de Dios que afecta significativamente la vida, el compromiso, las decisiones a tomar, el sistema de valores personales, la formación espiritual, la autoridad espiritual o la filosofía ministerial del líder. Esta palabra varía en este gran propósito, dependiendo de la fase en que ocurre.

En la fase de la Madurez del Ministerio, la actividad de formación de la palabra será usada para construir la autoridad espiritual, la madurez espiritual, revelar dinámicas espirituales (como parte del ejercicio normal del don de la palabra), y afectar las decisiones por tomar y la filosofía ministerial. La actividad de formación de la palabra se usa durante todas las fases para la dirección.
Un síntoma primordial de un líder estancado es que no recibe frecuentemente palabras de Dios.

c. Crisis

Estas situaciones humanas son frecuentemente usadas por Dios para probar a un líder y enseñarle a depender de Dios. Las crisis también enseñarán al líder que Dios es el que se encuentra en todas las grandes experiencias de la vida con una solución a la medida de parte de suya para el líder .

Las actividades de formación de las crisis son especialmente situaciones de presión intensas en la vida, que son usadas por Dios para probar y enseñar la dependencia en Dios. 2 Corintios 1:3, 4.

Las crisis previas en la Fase de Crecimiento de la vida interior, como vimos en el ejemplo de Jefté, pueden desarrollar un carácter interior que sea fuerte, independiente y que puede ser usado en situaciones fuertes del liderazgo. Las crisis pueden conducirnos a Dios o alejarnos de Él.

Las crisis son frecuentemente la actividad de formación de la Madurez de la Vida.

Las crisis y conflictos (actividades de formación) usualmente ocurren en conjunción con otras actividades de formación y señalan la alta importancia de otras.

Las crisis y conflictos (actividades de formación) proveen un entrenamiento rápido y experimental en la madurez en las formaciones espiritual y ministerial.

d. Conflictos

Se refiere a aquellos momentos en la vida del líder en que Dios usa los conflictos, aún personales o relacionados al ministerio, para desarrollar al líder en la dependencia a Dios, la fe, las intuiciones relacionadas a la vida personal y el ministerio.

EL PROBLEMA DE LA PACIENCIA

Los líderes tienden a adelantarse en las grandes decisiones, antes de recibir una palabra de dirección segura. 

Es difícil esperar en el Señor cuando hay presiones para tomar una gran decisión. Algunas veces los líderes sienten que algo, quizás cualquier cosa, es mejor que esperar.

Los líderes demuestran falta de equilibrio al operar en un conocimiento parcial, a través de la manipulación de una situación, o al no equilibrar varias percepciones de la dirección.

Normalmente, las grandes decisiones verán la convergencia de:

- La voz de Dios en el corazón (los deseos emocionales), 
- La voz de Dios en las circunstancias (factores providenciales), 
- La voz de Dios en la iglesia (confirmación por parte de los creyentes maduros en el cuerpo local del cual participamos), y 
- La voz de Dios en la Palabra.

Este es un equilibrio de elementos que nos permite movernos con seguridad.

Dios confirmará la verdad importante sobre la cual un líder actúa en más de una fuente, para dar credibilidad al liderazgo.

El problema puede declararse de esta forma: Los líderes tienden a tomar decisiones sin un grupo balanceado de elementos de dirección.

Los líderes deben aprender a obtener la dirección de Dios, si es que están liderando a otros hacia los propósitos de Dios. El líder primero aprende a conocer la voz de Dios en términos de la dirección personal. Este es un paso hacia el aprendizaje del discernimiento de la dirección para las situaciones del ministerio en que un líder está situado.

PRINCIPIOS PARA CONOCER LA DIRECCIÓN DE DIOS

1. La dirección básica vendrá a través del andar diario con Dios.
2. Los líderes emergentes previamente pueden esperar cruzar sus caminos con mentores y ser significativamente ayudados por ellos en su desarrollo inicial.
3. Una dirección inusual es la excepción del primer principio y sucede en las decisiones cruciales.
4. Los líderes maduros pueden esperar ser usados como contactos divinos y mentores.

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